Una ciudad con historia
El viaje a Tailandia es uno de los viajes que siempre había pospuesto, no se cual era el motivo, creo que siempre lo he visto como un destino demasiado turístico y verdaderamente no me había equivocado. Sabía de la amabilidad y sonrisa de su gente, de sus fabulosas playas y de sus monumentos, pero la sobre explotación de turismo es demasiado. Ya iré redactando algunas cosas y vivencias
El día 1 de noviembre volamos desde Madrid vía Dubai a Bangkok, y desde Bangkok enlazamos con un vuelo a Chiang Mai, tuvimos que correr bastante para no perder el vuelo, pero el hecho tener la Thailand Digital Arrival Card, nos facilitó mucho la entrada al país.

Llegamos el 2 de noviembre a cerca de las 23 horas a Chiang Mai, y el traslado al hotel lo teníamos reservado con Booking, pensamos que era muy tarde para ir buscando taxis o autobuses para que nos llevasen al hotel. El precio del traslado fue de 9,28 €.
Nos hospedamos en el Baan Huenphen Boutique Hotel, en la 117/1 Ratchamanka Rd, situado en la ciudad antigua. Un hotel muy agradable, bien situado, y con un personal maravilloso. Las habitaciones amplias y limpias.
Nada más llegar, nos fuimos a cenar, hay que tener en cuenta que muchos restaurantes cierran la cocina a las 22 horas, pero nosotras nos fuimos al See You Soon Kaffe que por suerte cerraban a las 23 horas y cenamos de maravilla. ¡¡Como no!!! Empezamos con un Prawn Pad Thai y un Chicken Pad Se-Ew, acompañados de dos cervezas Chang. Estaba todo delicioso, y por el módico precio de 17 € las dos.

CHIANG MAI
La ciudad de Chiang Mai se fundó en 1296 y fue la capital del Reino Independiente de Lanna hasta 1556. La ciudad fue diseñada estratégicamente con murallas y un foso para protegerse de las invasiones, sobre todo de Birmania. En 1556 los birmanos tomaron el control de la ciudad hasta que los tailandeses la recuperaron en 1775. Alrededor del 1800 se construyó una nueva muralla de ladrillo alrededor del centro de la ciudad.
La ciudad antigua, situada en una zona cuadrada de 2×2 km de extensión es uno de los lugares imprescindibles para visitar, sus calles estrechas llenas de restaurantes, centros de masajes, tiendas de ropa y souvenirs, cafeterías y alojamientos, se pueden recorrer perfectamente a pie.

Por la mañana, después del desayuno estuvimos caminando y buscando una casa de cambio, siempre es recomendable hacerlo en la ciudad, en el aeropuerto hay que cambiar lo mínimo. Luego comenzamos con nuestras visitas.
WAT PHAN TAO
Su nombre significa “monasterio de mil hornos”. Este templo data del siglo XIV, y el viharn fue en su origen un palacio de un rey Lanna.
El Wat Phan Tao, es un templo bastante especial, no tan importante como el Wat Chedi Luang, pero lo que lo diferencia de los demás, es que está construido íntegramente con paneles de teka apoyados sobre 28 columnas también de teka. En la puerta principal hay un pavo real y debajo de él, entre sus patas un perro, al que parece proteger.

En su interior una gran figura de Buda sentado, y destaca sobre todo la austeridad interior del templo, pero sin perder su encanto y belleza.
WAT CHEDI LUANG
Este templo se construyó bajo el reinado del rey Saen Muang Ma de la dinastía Mengrai en el 1385 y sus obras se prolongaron hasta el 1402. Originalmente su Chedi (estupa) media más de 80 m de altura y 60 m de base, llegando a ser la estructura más grande del reino de Lanna. En 1545 un gran terremoto dañó gravemente la estructura, reduciendo su altura a la mitad. A principios de los años 90, el departamento de Bellas Artes de Tailandia con apoyo de la Unesco impulsó su restauración, aunque nunca se llegó a reconstruir la parte superior, si llegó a recuperar las escaleras nagas y la hilera de elefantes de piedra.
Dentro del recinto se puede visitar

El Pilar de la Ciudad (Lak Mueang): símbolo de protección espiritual. La tradición dice que mientras el pilar permanezca, la ciudad está a salvo.
El árbol sagrado Dipterucarpusalatus: de más de 600 años. Se cree que si este árbol cae la ciudad sufriría una gran desgracia.
El viharn principal: el edificio más grande del complejo, donde se encuentra el gran Buda.
Procesiones y rituales: en festividades como el Visakha Bucha, los fieles hacen procesiones de velas alrededor del Chedi.
El precio de entrada al templo es de 50 Baht por persona (año 2025).

No pudimos continuar visitando más templos, comenzó a diluviar de una forma increíble, a pesar de ser temporada seca, este año los mismos habitantes decían que no era normal el tiempo que estaba haciendo. Así que nos refugiamos en el See You Soon Kaffe para almorzar.
Por la tarde, siguiendo el consejo de las recepcionistas de nuestro hotel, nos fuimos a la plaza de los Tres Reyes para poder ver la fiesta que se celebraba allí. Nos encantó ver a las mujeres ataviadas con sus trajes tradicionales, desfilando con velas, farolillos, a jovencitas y niñas bailando, a los devotos depositando velas en la plaza. Fue un espectáculo maravilloso de colores y luces. Las señoras se dejaban fotografiar gustosamente, y a los padres tampoco les importaba que le hicieses algunas tomas a sus hijas, se sentían orgullosos de que te hubieses fijado en su hija.

WAT INTHAKHIN SADUE MAUNG
Nos dirigíamos a la parte sur de la muralla y caminando por la Inthawarorot Rd nos encontramos con un pequeño templo iluminado donde los devotos se iban acercando para hacer sus ofrendas. Nos llamó mucho la atención y decidimos entrar.

Fue fundado durante el Reino Lanna, hace más de 700 años. El rey Mengrai estableció la ciudad en 1296, mandó colocar en el centro un pilar sagrado, conocido como Inthakhin que simbolizaba el equilibrio espiritual y la protección divina del reino. Fue trasladado desde el Wat Chedi Luangal al Wat Inthakhin Sadue Muang, y es uno de los objetos mas venerados del norte de Tailandia.
Sadue Muang significa “el ombligo de la ciudad”, y hace referencia a un punto central donde se cree que se concentra la energía espiritual de la ciudad.

El templo es de estilo Lanna clásico con detalles birmanos. Las nagas (serpientes mitológicas) de la entrada custodian el santuario, en su interior, una imagen de Buda sentado, está protegido por múltiples cabezas de nagas.
El exterior del templo estaba decorado con infinidad de farolillos de todos los colores, lo cual le daba un halo de misterio.
Paseando por las calles de la ciudad antigua nos dirigimos a la muralla, las recepcionistas de nuestro hotel nos dieron velas para que las depositásemos en la muralla, y así lo hicimos.

Cerca de la muralla había un pequeño altar que nos llamó muchísimo la atención, todas las figuras que había eran gallos. Le preguntamos a la gente que significado tenía un altar de gallos, y nos dijeron que era para la buena suerte.
Así terminó nuestro primer día en Chiang Mai.